adicciones
Propuesta de inauguración
Como me he mudado de piso y ahora estoy en un sitio nuevo, creo que debería hacer una inauguración decente. Pero sinceramente me falta tiempo y dinero. Así que de momento me conformo con inaugurar mi buzón. Porque creo que una casa no es casa hasta que no empiezas a recibir cartas en ella.
Y por eso, desde aquí os invito a todos a que me envieis postales (curiosas y bonitas) escritas, por supuesto, y yo me comprometo a leerlas todas y a colgarlas en un sitio privilegiado del piso.
Pues ale!
Que sepais que esto me va a hacer tremenda ilusión, aunque sea perfectamente consciente que solo voy a recibir unas 4 postalillas, jejejeje.
La dirección:
C\ Doctor Soler i Torrens, n3 1º1ª
El Prat de Llobregat 08820
Barcelona
GRaaaaaaaaaacias
P.D: Este post, por cuestiones de privacidad será borrado dentro de un mes.
Canción
Estoy por escribir la letra para una nueva canción de Los Planetas. Se llamará: "Te encontré durmiendo en el suelo del cuarto de baño". Y como en estos casos estará basada en hechos reales.
Hoy tengo pocas cosas que decir:
-Me he dormido, y llego tarde a a universidad. Este tren tampoco lo cogeré.
-Cada mañana hace más frío y apetece menos salir de la cama.
-Pregunta existencial: Nos arreglará pronto la casera la calefacción?
-Un sueño realizado: Como parte de mi estudio sociológico he empezado a trabajar de camarera los fines de semana. Estoy descubriendo que la gente es más rara de lo que parece y que somos todos animales de costumbres. Esto ya me parece bien, ha mejorado desde entonces mi cuenta bancaria.
-Quiero un gato.
-Qué bien se está en la camita acompañadita!!
Ale! a clase!
P.D: La página de La Gata Boba vuelve a funcionar más o menos...sobretodo teniendo en cuenta que hace poco el servidor de telefónica dejó de aceptar marcos y no se leen los pdfs, pero aparte de eso....se puedo uno pasear y disfrutar el nuevo cutre-diseño.
Coincidencias poéticas
Hoy mientras me comía un yogurt para desayunar he tenido una de esas conversaciones que no se sabe si por absurdas o eruditas resultan raras y desconcertantes. Acabé (acabamos) filosofando sobre el concepto de TOPOS. El Lugar. Y es que estas cosas empiezan como un juego, en el que vas tirando del hilo, haciendo relaciones raras y acabas sacondo...curiosidades.
La capacidad de saber donde estás y orientarte en un entorno o lugar es similar al hecho de tener conciencia de uno mismo. Es el
SOY, aplicado al lugar:
ESTOY. (Curioso es que en otros idiomas el
ser y
estar sean el mismo verbo).
Así somos y nos descubrimos interiormente como persona o ente pensate y tenemos conciencia de nosotros mismos; y a la vez nos reconocemos en un lugar. Pero este
re-conocimiento (es decir que es un segundo grado de conocimiento, porque nos conocemos después de habernos conocido) implica también una capacidad de comprensión espacial y orientación. Saber distinguir arriba, abajo, delante, detrás...lejos y cerca...izquierda y derecha...
Entender el lugar.
Todas estas cosas que se nos enseñan de pequeños y que parecen muy fáciles e incluso a veces absurdas (recordad a Coco:
Hola chicos!! esto es cerca!!) y básicas. Pero hay que entender que son básicas porque se tratan de conceptos elementales y primigenios sin los cuales no nos podríamos orientar, sin los cuales tendríamos la sensación de vértigo, nos sentiríamos perdidos y no sabríamos donde estamos. (De hecho sin esta capacidad de relacionarnos con el entorno nos hubieramos extinguido como especie)
Todo esto va a parar con una rocambolesca carambola a mis problemas de laterialidad: mi incapacidad de todos conocida para distinguir entre la izquierda y la derecha (políticamente hablando esto lo tengo muy claro) A mi edad todavía tengo que mirarme las manos para distinguir la derecha de la izquierda. A veces incluso lo que hago es pensar en el sitio en el que tengo el corazón, pero no funciona demasiado bien porque como es algo que no se ve, me cuesta recrear una imagen mental de su posición exacta y al final siempre desisto y pienso con que mano cojo el boli o el ratón del ordenador.
Esto provoca que en algunos momentos sea una pésima copiloto o incluso me vuelva incapaz de abrir según que roscas de embases porque no sé que es girar hacia un lado u otro y pequeños actos cotidianos que algunas personas realizan automáticamente en mi caso requieren un pequeño momento de concentración y reflexión.
Pero volviendo a lo anterior...sería también este problema de lateralidad responsable de mi desorientación constante?... y de mi miedo a "perderme y no saber encontrarme"?...tendría relación con mis dudas existenciales y mi sensación de soledad no es otra cosa que cierta incapacidad de saber distinguir lo que tengo cerca de lo que está lejos?...mi miedo al abandono y al fracaso...vendrá acaso dado, quizá, porque me cuesta reconocer y entender lo que tengo delante??
In the train...
Ayer como siempre volví a perder el tren. Así que me acurruqué en un banco de la estación a esperar el siguiente. Hacía un sol esplendido, sobretodo teniendo en cuenta que apenas he hecho la fotosíntesis este verano, así que de vez en cuando levantaba la cabecilla, como los lagartos, para ver si así me salían dos o tres pecas más y abandonaba mi tonalidad blanco-tuberculoso.
A mi lado había una chica sentada ojeando una revista del corazón.
Le sonó el movil y empezó a hablar con una amiga.
Decía que no podía dejar de mirarse al espejo que se veía rara.
Yo como siempre, tengo la fea costumbre de escuchar conversaciones ajenas y la miré, y para nada tenía aspecto de rara. Tenía un color mucho más sano que el mío.
Le decía a su amiga que ella no tenía la culpa, que no pasaba nada, que esperaría a que se fuera el color, y que simplemente no acababa de verse.
Deduje que se trataba del pelo.
Y la verdad, tenía un pelo muy lindo, muy bien planchadito, con unas mechas rubias y cobrizas que le quedaban muy bien. No era extremado. Para nada. La verdad es que la muchacha estaba muy guapa.
Pero entonces se puso a llorar.
Y empezó a decirle a la amiga que lo sentía mucho, pero que estaba muy sensible y todo le afectaba. Y que cuando no era lo del pelo era otra cosa. Que se sentía muy mal.
Todo le salía mal.
Había perdido el tren.
Llegaba tarde.
Todo le salía mal.
Muy mal.
Seguía llorando y llorando.
Y yo al lado con ganas de decirle que yo también había perdido el tren y que el corte de pelo le quedaba muy bien, que estaba muy guapa.
Y ella llorando y diciendole a la amiga del teléfono que estaba muy susceptible y todo le afectaba.
Al final acabé desconectando de la conversación. No sé si por pudor, o porque me di vergüenza a mi misma. Me enfrasqué en mi libro.
Al rato la chica colgó el teléfono.
Yo me quedé quieta.
La chica se sorbió los mocos,se secó las lágrimas con un kleenex y siguió leyendo la revista del corazón.
No le dige que el corte de pelo y las mechas le quedaban bien.
especies endémicas
Mira que largarme de casa para acabar estacionándome como siempre delante del ordenador...
Empieza el curso....
Lo peor de empezar el curso es empezarlo antes que los niños pequeños. Que vergüenza, el lunes 13, a las 8:30 ya en clase. Como los campeones. (por no decir como los gilipollas).
Y madrugar. Levantarme a las 7 y media, y gruñir a todo el que se cruza y descruza por mi camino. Dar a entender que soy encantadora, pero que no me toquen las narices cuando estoy recién levantada.
El nesquik está demasiado caliente.
El agua de la ducha sale demasiado fría.
No hay madalenas.
Pero lo que más me jode de todo es reencontrarme con la repartidora de la revista Metro.
Eso si que despierta mis instintos asesinos. Una furia enorme crece en mi y me dan ganas de liarme a patadas con ella. Descargar mi ira. Como Yahvé sobre los Filisteos (si es que alguna vez descargó algo sobre ese pueblo...)
La de años que llevo yo gruñiendo a la niña de las narices para que venga mi Santo, y le coja un periódico con una sonrisa en la cara. Mi reputación por los suelos. Y la niña que me mira con cara de cordero degollado haciendo un último intento de encasquetarme un montón de papeles llenos de desgracias, predicciones falsas y faltas de ortografía. Y yo que le digo: Que no! Coño!!
Y me cae la reprimenda. Por borde.
Y me paso todo el viaje cagandome en la humanidad entera, en la renfe, y en el despertador.
Porque no es caritativo eso de convertirnos en autómatas y hacernos creer que es bueno madrugar. Yo he decidido que cuando sea rica...o famosa....o me vuelva hippy y me vaya al campo a cultivar tomates, no me pienso levantar nunca (nunca!!) antes de las 11.
Y sobre todo, hago desde aquí un llamamiento a la gente de los alrededores a que no cojan el transporte público a primera hora de la mañana. Porque es un rollo no poder sentarse y tener que leer de pie.
O sea, que compraros un coche, leñe.
Ah!
y por si eso no fuera poco, llego a la universidad y descubro que los especuladores del Bar han subido el precio a todo. Y ahora me cuesta tomarme un donuts 1 €!! Esto va a acabar con mi economía doméstica.
Menos mal que siempre me quedará la repartidora del Metro y podrñe descargar mis fustraciones sobre ella.
De mudanzas
mira que cosas me he mudado de piso...(y mi mami me echa mucho de menos)
me sentiría sola si no fuera por el hecho de que vivo con más gente, y además el piso empieza a parece un club social.
Siempre hay gente.
Parece el gran Hermano.
Estoy por proponer nominaciones...Lo que pasa es que no sé donde montar el confesionario.
De momento a falta de internet vuelvo de tanto en tanto al hogar paterno.
Aunque yo no sé como mi madre me deja entrar después de como dejé sus macetas. Se fueron de vacaciones y me dejaron a mi encargada de regarlas. Dos veces a la semana.
Yo creí que las de itnerior había que regarlas dos veces por semana y no que tuvieran un tratamiento específico diferente a las plantas del balcón.
La cosa es que el piso de mis padres empezó a oler preocupantemente a podrido y a humedad contenida. Y yo venga a dejar abiertas las ventanas y a regar las plantitas.
Días antes de que regresaran mis padres descubrí que las plantas de interior estaban criando hongos. Quiero decir champiñones...porque realmente eso eran setas en toda regla.
Había suficientes para hacerlas en un revoltijo con ajos o esparragos trigueros.
Que desastre.
Decir que sigo viva, y que en breve tendré internet.
Y seguiré poniendo cosas raras.
Saludos.
Celia. Emancipada.