martes, octubre 25, 2005

el karma y el equilibrio universal

todos lo sabíamos, aunque teníamos miedo. Pero era una cuestión de karma, y yo lo repetía una y otra vez, era cuestión de mantener el equilibrio universal. El puto gato tenía que aparecer.
Decidimos buscarle, mi flor y yo, un gato a mi prima Alba. La momentánea dueña de Elvis-Luchi. Contactamos con la experta profesional (y hoy más que nunca) en localizar gatos abandonados y dueños con complejo de abandono. Después de unas semanas de ardua búsqueda y de varias decepciones apareció una pequeñaja llamada (momentáneamente) Sisi, porque era toda una señorita. A nosotros nos ha acabado pareciendo una mala puta. jejejeje
Fuimos a buscarla, nuestra localizadora oficial de gatos nos dio instrucciones a mi prima y a mí de como administrarle la medicación, instrucciones varias y consejos que nunca vienen mal. Nos fuimos a casa de mi prima, contentas y entusiasmadas. A alba le temblaban incluso las rodillas. Llegamos a casita, la instalamos en su cuarto, y empezamos a prepararle su cajita de las cacas, y su comidilla, y entonces empezó a correr, de repente, desesperadamente. Y fue directamente al balcón. Yo ni la vi. A ella se le cruzó en plan cohete. Una vez en el balcón decidió pasar al balcón del piso de alado.

Eso fue el viernes.
Hoy ha aparecido.
Y es que tenía que aparecer. Era una cuestión de karma. Eso sí, mi prima ha empapelado toda la manzana, ha incordiado a sus vecinos durante 4 días. Y nuestra localizadora, cuando se enteró, a parte de creer que se nos había escapado del transportín de camino a casa, nos dio más indicaciones para localizarla. Pero no ha sido hasta que ella ha aparecido en el terreno que todo se ha entendido. Era como una especie de CSI de la tele.
La ha localizado, la ha encontrado, la ha atrapado (ha sufrido todos sus arañazos y mordeduras) y la ha devuelto sana y salva a su habitación. Ante el asombro de mi prima. Es que esta mujer es toda una profesional.
En cuanto a la gata, está castigada durante una semana en su cuarto, nada de balcones, ni de vecinos, ni plantas ni carreras por el patio interior. Ahora a hacer penitencia, y a apreciar las comodidades del hogar.

Creo que son tal para cual. La gata y mi prima. Difíciles, algo bordes, algo rancias, muy listas, y en el fondo encantadoras. Mi prima si fuera gata sería su gata, y viceversa. Aunque todavía no tiene nombre, la conocemos temporalmente, a parte de por Sisi, por la putilla, la mala bicha, Calamity Jane, y La Fugitiva. Seguimos pensando en un nombre para ponerle. Según mi padre podría ser la Letrada, que era el mote que le puso a mi prima cuando era pequeña, porque sabía demasiado.
Maula dice que le pongamos Meuca, jejejeje.

yo creo que Díscola le iría que ni pintado.

domingo, octubre 23, 2005

autocompasion

últimamente me estoy dando cuenta que estoy cayendo en un estado de absoluta autocompasión. Me miro excesivamente el ombligo y encima sólo hablo de mi gata. Que asco, que horror. Y encima estoy rodeada de fashion pseudo intelectualoides, de cretinos, de resabidillos, de subnormales, de capullos, de gente que me intimida al fin y al cabo.
Pero es que me aterra un hecho, y es que últimamente sé más acerca de mis amigos y conocidos porque leo lo que aparece en sus blogs que no por el hecho de quedar a tomar algo o coincidir con ellos en algún lugar.

La verdad es que mi móvil está en un estado de criostasis permanente, sólo me llama mi madre y mi jefe, lo cual es triste y doblemente triste. Eh! pero podría llamar yo, salir más, volver a beber alcohol, e ir a bailar al Casino...ir de puta, que por lo visto se me daba bien!

Pero es que desde hace años estoy en un estado de aburrimiento crónico y muy pocas cosas, pueden realmente sacarme de él. Y el puto Casino no es una de ellas. Ni mucho menos ninguna sala fashion de Barcelona. La verdad es que me entran ganas de vomitar sólo de pensar en esos sitios repletos de gente. He hablado alguna vez de mi socio-fobia, de mi pseudo-agorafobia, y del estrés que me provoca estar en un sitio con mucha gente?? Me siento observada, y no es por egocentrismo, es por mi complejo de inferioridad, por eso apenas levanto la vista del suelo, y me miro los zapatos y digo, Oh¡! Diós! están sucios y viejos, verán que soy cutre y no tengo un puto duro!
O simplemente después de media hora de mirar fíjamente el culo de la botella me doy cuenta que somos un grupo impar de gente (o par, total, da lo mismo, el resultado acaba siendo el de siempre) y todo el mundo tiene con quien charlar menos yo. Vamos, que estoy al margen de todo acontecimiento social y cultural que se esté dando en ese momento en la mesa en la que estoy sentada. A veces intento concentrarme en alguna conversación cercana, pero a penas consigo entrever de que va, que tengo la sensación que se cierran más sobre ellos para dejarme al margen. Y entonces vuelvo a mi ostracismo.
Y mi flor viene y me da un beso, y sonriente me dice: Te lo estás pasando bien? Y yo digo,no. Y le doy un beso, le acaricio el pelo y me voy a buscar el autobús. Y una vez sentada en el bus, camino a casita, noto como poco a poco desaparece el dolor de estómago, la garganta se libera y me siento más tranquila.

También podría beber, sentirme socialmente aceptada, bailar, y decir frivolidades, pero al día siguiente me siento más estúpida que de costumbre, me avergüenzo de mi misma y además sufro la resaca correspondiente.

Lo dicho, últimamente sólo me autocompadezco.

domingo, octubre 16, 2005

mira por donde

últimamente me cuesta escribir. No se trata de una afección sentimental, o un vacío existencial. Ni tan siquiera del un problema de alma.
Es más bien un hecho físico.

Maula ha descubierto que el teclado es un buen lugar para dormir. Y en cuanto me ve delante del ordenador, no tiene otra cosa mejor que hacer que venir a ronronearme un poco, darme besitos en la barbilla y acto seguido echarse una siesta sobre el teclado.

jueves, octubre 06, 2005

oficios

después de años de esquivar la pregunta he conseguido saberlo.
Hay gente cuyas madres tienen trabajos, dentro de lo que cabe, normales, o fáciles de clasificar. Peluquera. Carnicera. Señora de la limpieza. Enfermera. Médica. Cocinera. Panadera ...
Yo nuca supe explicar en que trabajaba mi madre. Me limitaba a decir que trabajaba en el Ayuntamiento de Barcelona.
Hoy, me he fijado en la firma automática que viene con sus emails.
Ya sé a qué se dedica. Bueno, eso ya lo sabía. Ahora sé como se dice lo que hace.

Pilar Vega Checa
Tècnica en Disminucions del Servei de Promoció i Suport
Districte de Ciutat Vella
C. Ramelleres, 17, 1a. Planta

Elvis y los bombones

Elvis, el momentáneo gato de mi prima Alba no llegó por el balcón. Su aparición fue mucho más surrealista. Le llamó a la puerta de casa, y se le escurrió dentro del piso en un despiste. Elvis se instaló por unos días en el 3º, pero en realidad vivía en el sexto, con una chica de cabello largo y un chico con una bicicleta azul. En el sexto pensaban que Elvis era hembra y le llamaban Luchi. Un nombre que deja en bastanta mal lugar a sus amos, que lo perdieron un día que se iban de viaje y trajinaban con maletas.
Elvis vive en el sexto, de nuevo, con sus mascotas o compañeros de piso, la parejita con gustos horteras a la hora de poner nombres.
En el tercero, mi prima suspira mientras se come los bombones que le han regalado sus vecinos como recompensa por haber cuidado tan bien de Elvis-Luchi. Y se arrepiente, silenciosa, de no haberse mostrado más afectuosa con él cuando se lo bajaron la pasada noche para que lo viera y de paso agradecerle todo con una caja de bombones.
Elvis no sabía a chocolate pero por lo menos hacía más compañía.
Por mucho que lo intenta, por mucho que la acaricie, esta Caja Roja, no ronronea.

miércoles, octubre 05, 2005

no lo entiendo

nolontiendo.
Al Alvarez, por su "El Bastión de los sueños" le dan un pase de prensa para el Festival de Cine de Sitges.
Y a mi...a mí!!!!! como mucho, por mis "Encuentros Fortuitos" solo me dan antidepresivos!!!!!
Vaya mierda!

El mundo está muy mal repartido.

lunes, octubre 03, 2005

cosas de las que se da una cuenta

Hoy me he dado cuenta que te quiero.
Con tus ojos claros y tu pelo revuelto.
Y me hubiera gustado llamarte al trabajo y decírtelo al oído susurrando.
Como si fuera un abrazo y un triple salto mortal.
Una reverencia hasta los tobillos.

Una sonrisa de gato.
Un arrumaco y un ronroneo.

Ho y me he dado cuenta que te quiero.
Y me gustaría tener esta sensación cada día,
en lugar de pensar en las flores muertas
en las nubes grises
en el bostezo de las paredes de la universidad.

Si pones las manos así,
se hace una casita.
Y te puedo mirar, como si te espiara.

Y te puedo morder el cuellecito.
Y contarte cuentos de ballenas muertas
embarrancadas en playas de mentiras.

Embarranquémonos una vez más.
Mi niño grande como un pino.

Mi místico de papel y pincel chino.