sábado, diciembre 31, 2005

conversaciones telefónicas

-Cariño. Hola. Acabo de vomitar sobre la alfombra del cuarto.
-Qué??!!! En serio?
-Sí. Me sabe fatal.
-Jajajajajaja
-No te rías!
-Jajajajaja. Estás borrachilla!!!
-Me encuentro muy mal. Estoy mareada.
-Levantate y lleva la alfombra a la lavadora, no duermas con el pestazo en el cuarto.
-No puedo. Me he caido al suelo cuando he intentado levantarme.
-Jajajajaja. Borrachilla!!! Bueno, no te preocupes, yo llego dentro de nada y la meto en la lavadora.
-Es de color verde.
-El qué?
-El vómito.Lo estoy viendo y es verde.
-Jajajajajaja.Qué coño has bebido??
-Cerveza.
-Ah.Y algo más?
-Horror. Es el chupito de menta del Paco.
-Jajajajaja. Pues será eso.
-Me encuentro fatal. Me voy a morir??
-No creo. Jajajajajaja.
-Me voy a dormir. Te quiero.
-Un besazo guapa. Hasta ahora.
-Sí....

miércoles, diciembre 28, 2005

Cara de viciosa

-Tiene cara de viciosa.
Eso fue lo que dijo Pedro. La verdad a mí no me lo parecía. Para mí no era más que una niñata mal criada insufriblemente infantil y marimandona. Pero luego, mirándola atentamente me di cuenta que su manera de sentarse, con las piernas abiertas, la boca también entre abierta, con el labio inferior medio colgando, como una Lolita de segunda, le confería un toque entre vicioso y lascivo que imagino debería hacer las delicias de Pedro. O cualquier otro hombre.
Con el tiempo nos fuimos dando cuenta de que le iba bastante la marcha. Y que con el tiempo, sus piernas entre abiertas, de vez en cuando, dejaban ver unas braguitas de color rosa o fucsia, que acababan de redondear el aire depravado que le envolvía. Hubiera podido llegar a ser toda una femme fatal si, afortunadamente, no hubiese resultado ser completamente gilipollas.
Claro que nadie imaginaba que su fiebre de hombres la llevaría a mudarse a la República Dominicana a “rodearse de mulatitos y negritos” según sus propias palabras.

De vez en cuando nos envía alguna postal con su nueva adquisición cogiéndole de la cintura.