tabaco y galletas maría
olía a tabaco y a galletas maría
esta mañana tenía el olfato fino
y al cerrarse las puertas del vagón ese fue el olor que me llegó
tímidamente
un olor conocido, como de recuerdo añejo
tabaco y galletas maría
debo estar melancólica.
Le miré.
Además tenía unos ojos deliciosos, azul claro
casi trasnparente
y su cuerpo desprendía ese ligero olor
a tabaco y a galletas maría.
Deseé que me mirara, coqueta
y pensé en qué debía oler yo.
Como siempre
a sueño y a jabón neutro.
A escasos 5 centímetros de mi,
sólo podía pensar en si también sabría a lo mismo.
Malicia.
No me miró. Invisible.
Lamenté mis ojeras y mi pelo andrajoso.
Pero yo seguía enganchada a su olor
a tabaco y a galletas maría
suave
seco
como de días bajo el sol
(y yo blanca, de noches y días a la sombra)
En Barcelona, se bajó delante de mi
y yo me quedé detrás, a unos metros de él
observando
también tenía un cuello interesante
que acababa en una bonita cabeza de pelo rapado
(nota mental: convencer a mi flor de que se rape el pelo)
me imaginé protagonista de El Perfume
yo misma
clavando la nariz en su nuca
seguro que también olerá a tabaco y a galletas maría
Me dediqué a perseguirlo por la estación
los pasillos del metro
a distancia de su nuca
yo, silenciosamente inodora.
Nos separó la linea verde
en sentidos opuestos.
(y yo le dedico estas lineas
a sus ojos claros, su nuca esbelta
y a su olor.)


4 Cosas que me han dicho:
Y, mientras tanto, él iba pensando que hacía una vida que nadie le acariciaba la nuca... Se dio cuenta al notar un ligero cosquilleo en el cuello, como si llegara el aliento cálido de un amigo que, al abrazarte, te recuerda que está para lo que necesites...
Curiosamente, no se entristeció. Al contrario. Se sintió fuerte. Feliz, casi. Sólido. Decidido. No dejaría escapar nunca más una sola caricia. Pondría flores en el balcón. Buganvillas. Como las que le gustaban a su madre. Y aprendería ruso. Y, cada día, diría algo amable a alguien que lo supiera apreciar.
Al sentarse en el vagón, cerró los ojos e imagino unas manos blancas, delgadas y frías... un poquito secas y con las uñas algo mordisqueadas... suaves pero firmes, preciosas. Y supo que las encontraría...
Sibel
Q bonito!
(el comentario complementa muy bien al texto del artículo, por cierto... enhorabuena.)
pelo rapado????
no te fies de nadie que lleve el pelo corto, ja,ja
asta luego, ranciaaaaaa
no hay nada como el erostismo en el transporte público.
:-p
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