cajas
estos días en los que se avecina la mudanza no paro de fantasear con mi obsesión predilecta. Clasificar objetos.
Esto demuestra principalmente mi carácter obsesivo compulsivo.Pero que mejor momento que este para ordenar mis cosas. Por ejemplo...
Una caja tendrá en letras grandes MAULA. Dentro meteré los juguetes de mi Maula, recién limpiaditos, todos sus peluches, ratoncitos, ovillos de lana, su colección de mantas y toallas, sus paquetes de comida sin abrir, su cartilla del veterinario, su colirio, su arnés para sus fortuitas visitas a la calle, su “lavabo”. Todo empaquetadito. Bajo ese nombre escrito en rotulador MAULA y seguramente un dibujito casual que ilustrará, en caso de duda, de quien es esa caja.
Los objetos de mi flor no los guardaré, considero que es un trabajo que ha de realizar él. Creo que yo estaré bastante ocupada con los míos.
COMICS. Mis mangas, mis libros de ilustración (caros, grandes y maravillosos) mi primera edición de Elektra Assassin (que mi flor acostumbra a dejar descuidadamente sobre la mesa del estudio), Mutts, Bone, La Espada del Inmortal, Sin City, Cages, Sandman...Es posible que esto acabe en dos cajas Comics 1 y Cómics 2...quien sabe, depende del tamaño de las cajas
El que se plantea más arduo es el tema de los libros, hay tantas cajas posibles para hacer. La básica y que sin duda ha de existir es una en la rezará LIBROS ARQUITECTURA, donde meteré mis jollitas, mis revistas, mis libros de consulta (todos, exceptuando los de temática japonesa, que sin duda me habrán de acompañar durante este año). Otra caja podría ser LIBROS LITERATURA, pero estoy segura que aquí habrá I, II e incluso III...creo que no debería profundizar en más clasificaciones, porque el momento realmente excitante será el de la clasificación en las estanterías de mi nueva casa.
Creo que también será muy divertido el tema de la ropa. Porque a parte del típico Ropa de Verano, Ropa de Invierno, pienso que debería ir preparando una caja, aprovechando el tema de la mudanza, que se llame ROPA QUE VIAJARA A JAPON. Esta caja, o bien mi madre, o bien mi flor, me la enviarán a partir de Octubre a mi casa temporal a la otra punta del planeta. Tendré mi chaquetón, los jerseys más bonitos, los pantalones más calidos, mis medias de colores, mis botines (porque no son botas) mi bufanda de colores, mis guantes de piel (suavecitos) que me compró mi madre para que no se me pusieran los dedos morados del frío, mi pijamita de franela...todo demasiado cálido, y a la vez demasiado inútil como para cargar con ello en pleno Agosto.
Habrá tantas cajas...
Una en la que pondrá COCINA (moldes de pasteles, esterilla de sushi, wok, chino, tostadora, especias, esas tazas super bonitas que me compró mi Tata en la tienda de 20 duros de granada, mi colección de gazpacheras y ensaladeras de cerámica granadina...y otros objetos igualmente inútiles y maravillosos que me dedico a coleccionar. No olvidar las recetas acumuladas en el tercer cajón.
Otra caja tendrá escrito BAÑO, y la rellenaré con mis cremas de coco, exfoliantes, pastillitas de jabón, mi colección de pastillas (médicas) y mi absurdo botiquín, cortauñas, pinzas, pintalabios, y esas cosas absurdas que mi flor mira con curiosidad cuando las dejo desordenadas por el cuarto de baño, como si fuera un rastro, un manojo de pistas puesto estratégicamente, haciendo juego con el color hortera de las baldosas.
Hay tantas cosas que empaquetar...pero nunca veo el momento de hacerlo.
Simplemente fantaseo con un orden maravilloso, que sé que llegado el momento, debido a las prisas desaparecerá en cajas amorfas, sin etiqueta y sin criterio de orden alguno.


5 Cosas que me han dicho:
Este post podría haber alcanzado cotas más altas de enumeración y clasificación, pero creo que eso ya se ha hecho, a cualquiera que le encante disfrutar de las enumeraciones largas meticulosas y narradas, les recomiendo el fabuloso libro "La Vida, Instrucciones de Uso" de George Perec.
Void dixit:
Cuidadín con las cajas de cómics y libros, que se llenan, se llenan, y cuando te das cuenta no puedes levantarlas del suelo ni con una grúa.
¡Ay! Las mudanzas... La próxima mía, llegue cuando llegue, la hará una empresa. Yo me quedaré rascándome los pies mientras ellos empaquetan, desempaquetan y lo hacen todo. Palabra de vacío.
Cosas del vacío.
De este verano no pasa que me meto en el trastero y lo tiro todo a su respectivo contenedor.
Dicen que todo aquello que lleves al trastero nunca más lo volverás a utilizar.
Debe ser una maldición.
Jeeje! Y como ha acabao la cosa en realidad? Orden o desorden? :)
de momento en nada
todavía no he conseguido ni una sola caja para empezar a empaquetar las cosas. Esto va a acabar metiendo las cosas de mala manera en bolsas grandes de plástico...
o peor...
del carrefour!
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