martes, febrero 28, 2006

replica a mi prima albricias

Cuando tenía catorce años yo no quería novios.
Cuando tenía quince me etiquetaron de lesbiana por no tener ...un novio.
A los 17 años, conocí a un chico, con unos gustos similares a los míos, divertido, gracioso, nos queríamos y éramos felices. Pero luego entré a la universidad, la arquitectura me anuló la vida social, el estrés me despistó, y mi novio decidió buscarse a otra que le hiciera más caso. A mi esto me pilló por sorpresa, como siempre.

Me deprimí y me dediqué a la literatura. También me dio por internet y los chats, luego me aburrí y descubrí que el mundo estaba lleno de enfermos. Fue la época felizmente bautizada como “Mariposa”. Siempre saltando de capullo en capullo.
Juntamente con una amiga nos inventamos una máxima para poder establecer un criterio de selección. Preguntar si se había leído El Quijote. Ya ves que soberbia, porque ninguna de las dos nos lo habíamos leído. Pero así, al menos, si la conversación fallaba, siempre me podría explicar de que iba.

A los 22 conocí al poeta, tan profundo, tan apasionado, tan loco, tan emocional. Y además, se había leído el Quijote. Aquello fue lo más, nos pasábamos el día teorizando sobre el amor, los sentimientos, el dolor, e intercambiando libros. Pero mis inseguridades y su necesidad de estar siempre en el centro del mundo resultaron ser absolutamente incompatibles. Y él se buscó a una (en realidad a unas cuantas) que le lamiera la suela del zapato, que alabara todo lo que realizaba, le riera todas las gracias, y le hiciera saber que sólo él era el centro del mundo. (Cosa que por lo visto yo no realizaba con suficiente énfasis). A mí, como siempre, todo esto me pilló por sorpresa.
Me super deprimí. Fanteseé con el suicidio. Los antidepresivos aparecieron en mi vida. Y las pastillas para dormir. Y los ansiolíticos. Escribía versos como estos “Tomo pastillas para no llorar. Tomo pastillas para dormir. Tomo pastillas para ser feliz. Mi vida está inundada de química. Y sin embargo, te sigo queriendo”. Tan patéticos como malos.
Los versos exaltados me sirvieron para acelerar el proceso de superación. (O eso o la química, vete a saber). Y empecé a conocer a gente sorprendentemente más agradables y menos narcisistas. Curiosamente entonces mi poeta me acusó de no haberle sabido “esperar el tiempo suficiente" y de "sentirse sumamente defraudado por mi”.

Entonces lo mandé todo a la mierda, y tuve mi época Beat. Bebida, alcohol y drogas. Regresé al efecto mariposa, evité a los excesivamente narcisistas, conocí a mi amor platónico y me creé una reputación pésima. Llegados a este extremo, me aburrí de mi misma.
Me busqué un estudio en Barcelona, me dediqué al trabajo, evité todo contacto con el género masculino. Entonces sin quererlo encontré a mi flor. Que no era poeta, pero tenía una vida de poema, no era celoso, ni narcisista, le divertían mis anécdotas de mariposa, devoraba mi librería sin necesidad de teorizar sobre ella y no tenía (ni tiene) reparos en prepararme mi leche calentita con nesquick por las mañanas.

Y las mañanas son más bonitas, y las noches más cálidas. Y adoro las pequeñas cosas, como los petit-suise blancos, las piruletas y mi Maula.

jueves, febrero 16, 2006

dudas existenciales

y que hago yo con un continente entero separándonos???
qué voy a hacer???
quién ha inventado los visados? los aranceles? y otras hostias restrictivas similares.

Aaaaaghhhhh

martes, febrero 14, 2006

preguntas de la Maula

Si los pingüinos cogen frío...
¿pillan la gripe aviar?


aysh, que calenturatengo!!!!

lunes, febrero 06, 2006

mi pesadilla

tengo una pesdadilla constante, y esa pesadilla se llama: GATCPAC. Grupo de arquitectos y técnicos catalanes para el progreso de la arquitectura contemporánea.
La Gracia: están todos ya muertos.
La desGracia: por lo visto no se ha hablado lo suficiente de ellos. Por eso, después del Congreso de Noviembre, y la Exposición que se inaugurará en Junio....del Catálogo de la Exposición, también se hará otra exposición en septiembre....y las que quedan.
Por dios, que empacho, después de esto me busco otro curro.

jueves, febrero 02, 2006

transgresiones

Estoy hecha una transgresora, una provocadora, una rebelde, estoy que me salgo.
Lo reconozco, llevo una semana sin tomar la medicación.

Pero se ha acabado. Hoy he ido al médico y la doctora me ha echado tal bronca que he decido retomar el sinuoso camino de las drogas por prescripción facultativa, y me he vuelto a tomar la pastillita de marras. Ahora vuelvo a ser una más, una drogadicta socialmente aceptada, subvencionada por la seguridad social y con síndrome de abstinencia (cosa que demuestra mi estado lamentable de estos últimos días, mi tartamudeo, mi falta de sueño y mi exceso de sueño, mis estados de euforia, mis cabroes faraónicos, y mi necesidad insufrible de cariñitos).
Ahora me siento apática. Sin mis características puntas emocionales, manteniendome en una sinusoide de curvas suaves y placenteras. Sonriendo escasamente a los chistes, y poca cosa más... se me vuelven a olvidar las cosas, los post-it se amontonan sobre mi mesa.
Y yo vivo una absurda felicidad, ocasionada por el hecho de que no soy consciente del 60% de las cosas que me rodean.
Y de las que soy consciente...simplemente sudo.



P.D: Mientras dejé de tomarme la medicación se me ocurrió apuntarme a un curso intensivo de lengua japonesa....jejeje, ya os diré como va.