a falta de termómetro...bueno es un gato
Según el siguiente gráfico

¿Dime Maula, hace hoy mucho calorcito?
una conversación más
-Tú te consideras acaso feliz? Quieres vivir el resto de tu vida así, como estás ahora?
-...
-Contestame.
-Todavía soy joven, habrá tiempo...
-Mentira, no lo eres. No lo somos. Seguimos comportándonos como adolescentes, pero no lo somos. Que te sientas joven no quita que ya no lo seas tanto. Quizá resultamos tan patéticos como una cincuentona con minifalda y pintada como una puerta.
-Mira. A mí me gusta mi vida. No te digo que me gustaría follar más(de hecho, mucho más) y cobrar más, y trabajar menos. Tía, todos tenemos nuestros deseos. Pero la diferencia entre tú y yo es que yo puedo dormir tranquilo por las noches y tú no pegas ojo pensando en que no quieres esta vida.
-Y cómo te lo haces?
-Cómo hago el qué?
-Dormir por la noche. Cómo consigues dormir por la noche?
-Yo no me menosprecio tanto como tú. Eso ayuda bastante. Y ojo no te estoy juzgando. Si no fueras tan derrotista, perderías el encanto.
-Qué encanto puede haber en carecer de autoestima pero tener puntuales ataques de narcisismo?!
-Venga va!! Siempre mola tener una suicida en potencia en el grupo.
la mejor defensa
dicen que la mejor defensa es un buen ataque.
Personalmente, considero que un buen ataque es
hacer jaque mate en un movimiento.
Pasiones inconfesables
...
en los últimos segundos han vuelto a la categoría de INCONFESABLES.
mira papá que me voy de la ciudad...
Envuelta, últimamente, en los efluvios y vapores de los antidepresivos, camino, últimamente, con media sonrisa en la cara.
La sonrisa entera, sólo la consigo cuando bebo, y eso sólo pasa una vez por semana.
La culpa debe ser...vete a saber!.
Pero estoy mala malosa, y me como a los chicos guapos del tren, (como el personaje adorable de galletas y tabaco, *suspiro*, erotismo matutino de transporte público)
Estoy de revival ochentero. Escucho compulsivamente a Franco Battiato, riéndome de sus letras sin sentido (anche in italiano non cé niente di senso).
Y a Cristinita Rosenvinge.
Y tengo unas ganas de ser rubia, y tener la voz áspera como lengua de gato.
Horror, revolución hormonal veraniega.
Pero he de reconocer que la valentía me dura poco, y cuando siento el aliento dulce de algún muchacho demasiado cerca de mi cuello, y me noto erizar la pelusilla del cogote, entonces huyo. No por mala. Por tonta.
En este sin sentido de salvajismo doméstico, y de zapatillas de andar por casa me muevo.
Sin ganas de trabajar, y perezosa como mi gata, que solo quiero cojines.
Y que me digan cosas lindas. Buff caprichismo-pre-cumpleañero
Y es que me siento vieja, POR DIOS.
Por cierto, tengo un nuevo compañero de trabajo, que es un solete, y a demás es una especie de doble de mi adorado Joan (pero más simpático y menos esquivo, es más llevadero), con lo cual me puedo recrear la vista girando la cabeza 90 grados. Es él el culpable de mi fiebre de Franco Battiato, y de grandes descubrimientos como el de Cat Power.
Mira que bien.
Adoro la serotonina.
Y hoy he salido a la calle así:
TIMES ARE CHANGING
Abandono el Prat.
Me largo.
Emigro.
Y no me refiero a lo de Japón, que también es cierto.
Pero no sólo eso, me voy a vivir a Barcelona.
バルセロナ
a Vallcarca!
Bien lejos! Bien lejitos!
A un pisito muy chulo, encima del parque Güell, dónde mi Maula tendrá una terraza para perseguir pájaros, y mi flor otra terraza para cuidar de sus flores.
Está claro que voy a vivir poco, un mes escaso, porque luego me largo. A Tokyo.
東京
Pero bueno, todavía me quedará un mes de rondar por el Prat, de beber cervecita en el artesano y de perder el tren todas las mañanas.
tabaco y galletas maría
olía a tabaco y a galletas maría
esta mañana tenía el olfato fino
y al cerrarse las puertas del vagón ese fue el olor que me llegó
tímidamente
un olor conocido, como de recuerdo añejo
tabaco y galletas maría
debo estar melancólica.
Le miré.
Además tenía unos ojos deliciosos, azul claro
casi trasnparente
y su cuerpo desprendía ese ligero olor
a tabaco y a galletas maría.
Deseé que me mirara, coqueta
y pensé en qué debía oler yo.
Como siempre
a sueño y a jabón neutro.
A escasos 5 centímetros de mi,
sólo podía pensar en si también sabría a lo mismo.
Malicia.
No me miró. Invisible.
Lamenté mis ojeras y mi pelo andrajoso.
Pero yo seguía enganchada a su olor
a tabaco y a galletas maría
suave
seco
como de días bajo el sol
(y yo blanca, de noches y días a la sombra)
En Barcelona, se bajó delante de mi
y yo me quedé detrás, a unos metros de él
observando
también tenía un cuello interesante
que acababa en una bonita cabeza de pelo rapado
(nota mental: convencer a mi flor de que se rape el pelo)
me imaginé protagonista de
El Perfumeyo misma
clavando la nariz en su nuca
seguro que también olerá a tabaco y a galletas maría
Me dediqué a perseguirlo por la estación
los pasillos del metro
a distancia de su nuca
yo, silenciosamente inodora.
Nos separó la linea verde
en sentidos opuestos.
(y yo le dedico estas lineas
a sus ojos claros, su nuca esbelta
y a su olor.)